12 de julio de 2020
CORONAVIRUS

La Provincia creó un Comité de Crisis para contener los contagios en las villas

Berni no descarta que se aíslen otros barrios, como ya se hizo con Villa Azul.
Berni no descarta que se aíslen otros barrios, como ya se hizo con Villa Azul.
Ante la posibilidad de un crecimiento exponencial del coronavirus en las villas y asentamientos del Conurbano, quedó conformado en Provincia un Comité de Emergencia que incluye operativos conjuntos con Nación e intendentes de 40 distritos.

El apremio del gobierno bonaerense está determinado por el peligro de un brote masivo en esos espacios habitacionales de gran hacinamiento y precarias condiciones sanitarias. Este lunes fueron confirmados 31 nuevos casos positivos de coronavirus en el barrio Villa Azul, en Quilmes. En ese mismo lugar, un día antes, fueron detectados otros 53 contagios, y 100 casos declarados sospechosos.

Lindante a Villa Azul, que desde el domingo quedó aislada, se encuentra la villa Itatí. Más de 330 agentes paramédicos realizan testeos, a manera de encuesta “casa por casa”, y quienes presentan síntomas son aislados previo hisopado para la comprobación del virus. Aquellas personas de contacto estrecho con contagiados y los que esperan el resultado el hisopado son trasladados a la sede central de la Universidad de Quilmes.

En el “peinado” de cada zona, quedan incorporadas tareas de desinfección, provisión de alimento –si fuera necesario-, cloro o lavandina, jabón y elementos de higiene personal.

El objetivo del Comité es potenciar la detección temprana de casos. El gobernador Axel Kicillof y el presidente Alberto Fernández revisaron, por teléfono, las acciones con informes en la mano. Previamente, los ministros de Salud, Ginés González García, y Daniel Gollán (Provincia), desplegaron el mapa del Covid-19 en el Gran Buenos Aires. Participaron de esta ronda de teleconferencias la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, y de Avellaneda, Jorge Ferraresi.

Quedó establecido el “aislamiento estricto” en Villa Azul y un control preventivo en la Itatí (ambas barriadas están ubicadas en los contornos del Acceso Sudeste).

Hay un despliegue de 300 efectivos de Seguridad para controlar que no haya egresos o ingresos “no esenciales” a la Villa Azul (“Nadie entra o sale sin un criterio sanitario comprobado”, es la regla) y realizar tareas de prevención sanitaria en el perímetro de la Itatí. Entre ambas comunidades habitan 20.000 personas. El temor es que haya contacto entre ambas comunidades y haya contagios.

No se descartan similares medidas en otras villas y asentamientos del Conurbano bonaerense. En la última década, según un relevamiento de 2016, se ampliaron a más de un millar. La Provincia en total tiene 1.800 disposiciones habitacionales pauperizadas, conocidas recientemente como barrios populares, que según los críticos de las etimologías resulta de “invisibilizar” el fenómeno de “alta pobreza”.

El propio ministro de Seguridad, Sergio Berni, mencionó la posibilidad de nuevos cerrojos sanitarios. “El sistema de sanidad bonaerense tiene disponibilidad para contener una escalada media de contagios. Pero si se dispara rápidamente la curva entraríamos en zona de riesgo”, explicaron en la Gobernación.

Habrá una planificación diaria de los operativos. Del mapeo surgirán las medidas. Está incorporado el ministerio de Desarrollo Social, Andrés Larroque. También los movimientos sociales convocados para la tarea. Los operativos instrumentan los planes Detectar y El Barrio cuida al Barrio. Son las herramientas operativas para las visitas casa por casa, la detección de casos, los vínculos estrechos con infectados, el correspondiente aislamiento o la internación, según requiera cada circunstancia.

El apremio surge, además, por las reverberancias epidemiológicas provocadas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a partir de los contagios del virus en la villa 31 de Retiro y la 1-11-14 de Flores, con más de una decenas de muertos.

Según la explicación a Clarín, la administración de Kicillof prevé operativos de mayor control estricto en villas de San Isidro, San Martín, Merlo, Morón, Almirante Brown, entre otros municipios.

Esos lugares son definidos como “bombas epidemiológicas” por la velocidad de propagación y por las condiciones de hacinamiento.

Berni se anticipa: “Puede llegar a repetirse en otros barrios, es lo esperado, lo raro sería que no se repita", dijo a TN. El funcionario advierte que la única manera de cortar la transmisión es drástica e “impedir que los asintomáticos transiten y sean fuente de contagio".

A esta altura de los acontecimientos, el problema es interjurisdiccional, aunque en su momento determinó alguna hipótesis de conflicto entre Provincia y CABA. Fue cuando Gollán marcó con rojo la geografía porteña y algunos hasta propusieron un cerco sanitario para impedir el traslado de personas desde el Conurbano.

Ahora el Comité tendría la lógica en ambas regiones, de un lado y otro del Riachuelo y de la General Paz. Este mismo lunes, en la villa 31 falleció otro referente social por Covid-19. Se trata de Agustín Navarro, de 57 años, de la agrupación Barrios de Pie.

El último reporte de las autoridades menciona que casi el 90 por ciento de los casos está registrado en el AMBA. El total de infectados en todo el país asciende a 12.628 y las víctimas fatales 467. Los especialistas proyectan que éste es el umbral de la curva. Es decir, la ladera inferior del pico de contagios que se espera para fines de junio. No hay uniformidad de criterios todavía.

Mientras, los barrios aislados tendrán refuerzo de ayuda social. Una de las novedades sería a decisión del Ministerio de Desarrollo de la Nación, a cargo de Daniel Arroyo, de traspasar parte de la operatividad de los comedores comunitarios a organizaciones sociales, las iglesias y ONG, con partidas presupuestadas por la cartera. Habría 2.000 millones de pesos hasta diciembre. Es un plan bajo supervisión del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Se incorporaría a las partidas ya disponibles del área social bonaerense y de los propios municipios.

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