29 de noviembre de 2021
LA FAMILIA DENUNCIA GATILLO FÁCIL

Murió el jugador de inferiores de Barracas Central baleado por policías

Lucas González, tiene muerte cerebral tras ser herido de dos balazos en la cabeza tras una persecución por el barrio de Barracas.
Lucas González, tiene muerte cerebral tras ser herido de dos balazos en la cabeza tras una persecución por el barrio de Barracas.
Un jugador de inferiores de Barracas Central de 17 años, identificado como Lucas González, tiene muerte cerebral tras ser herido de dos balazos en la cabeza tras una persecución por el barrio de Barracas y la familia denuncia que se trata de un caso de gatillo fácil.

La abogada Lorena Blanco, que representa a los otros chicos que iban con Lucas dijo que ahora no hay ningún detenido en el marco de la causa, ni policía ni civil, que el expediente está por el momento caratulado como "averiguación de ilícito" y que los tres adolescentes serán llamados a declarar en las próximas horas, mientras que el joven baleado "tiene muerte cerebral".

Fuentes policiales aseguraron que todo se inició a las 9.30 del miércoles en la calle Luzuriaga, cuando policías de la Comisaría Vecinal 4C emitieron un alerta por la presencia de varios jóvenes en la zona a bordo de un auto Volkswagen Suran color azul que aparentemente se negaron a ser identificados y huyeron.

Según la versión policial, los chicos habían salido de la villa 21-24 y la persecución se extendió hasta el cruce de Alvarado y Perdriel, donde se logró detener a tres de los sospechosos tras un tiroteo, uno de ellos herido de bala en la cabeza, mientras que un cuarto ocupante logró escapar a la carrera.

Pero esta versión fue rechazada por los familiares de los chicos, quienes aseguraron que no estaban armados y que fueron atacados sin motivos. Aseguraron que no habían cometido ningún delito y que acababan de salir de un entrenamiento, ya que tres de ellos se habían ido a probar a las divisiones inferiores de Barracas Central.

Voceros de la Policía de la Ciudad  confirmaron que se inició un sumario para investigar el hecho y que los tres agentes de la Brigada fueron apartados de sus tareas de calle.

Cinthia López es la madre de Lucas González, el chico que recibió dos balazos en la cabeza y se encuentra en un estado crítico, contó en Radio con Vos que "Lucas salió de entrenar del Club Barracas con amigos del barrio, de Florencio Varela. Los chicos iban a probarse porque en el club estaban buscando jugadores para la categoría de él. Cuando salieron de entrenar pararon a comprar un jugo en un kiosco, en ese trayecto para volver a sus casas aparentemente frenó un auto con policías arriba, que no sabían que eran policías porque estaban de civil. Ellos pensaron que los iban a asaltar por eso aceleraron y en ese trayecto que aceleran le dispararon a mi hijo".

“Lucas está mal, el daño fue irreversible. Los médicos ya no pueden hacer más nada, está en manos de Dios, a mi hijo lo único que lo puede salvar es un milagro”, relató entre lágrimas y determinó: “Esto fue un caso de gatillo fácil”.

En la mañana del jueves, los padres de Lucas dieron una entrevista a Canal Nueve en la puerta del hospital donde aseguraron que "la policía abrió fuego sin mediar palabra" y que a Lucas "lo acribillaron".

Y sumaron: “La policía dice que mi hijo (que iba de acompañante) mostró un arma, y lo único que puede mostrar es su botinero, una canillera, un pantaloncito. Mi hijo quedó baleado en el auto, y estos chicos fueron a pedir auxilio a una policía y ella redujo a los chicos para detenerlos”.

“La policía es sucia, quieren implicar a mi hijo con algo que no hizo, él no fue a robar fue a entrenar. Esta gente que le disparó a mi hijo no está capacitada para estar armada. Le dieron dos tiros en la cabeza, le tiraron a matar. No voy a parar hasta que se haga justicia”, concluyeron.

El único herido en el auto fue Lucas, quien se encuentra internado en el Hospital El Cruce de Florencio Varela. El resto de los chicos fueron demorados por el juez a cargo por averiguación de ilícito.

Por otro lado, el padre del adolescente que conducía el automóvil, dijo a Telenueve Central que el vehículo Volkswagen Suran azul es suyo y que su hijo lo llamó “a las 9.35” para decirle que le habían querido “robar” y que le habían pegado “tres tiros a su amigo”.

“Ellos fueron a entrenar y cuando salen los intercepta un auto, que no tiene identificación de nada, se bajan tres personas apuntándoles y ellos se escapan, y ellos (los policías) arrancan a los tiros”, relató el hombre.

Luego dijo que su hijo se detuvo a los pocos metros al ver a dos policías, “para decirles que les querían robar, y los reducen a ellos, que querían que lo asistan al amiguito que se le estaba muriendo arriba de las rodillas”.

QUÉ DETERMINÓ LA JUSTICIA​. El Juzgado de Menores 4, a cargo del juez Alejandro Cilleruelo, separó a la Policía de la Ciudad de los peritajes y ordenó que todos los trabajos forenses fueran realizados por peritos de la Policía Federal Argentina (PFA).

El juez ordenó el secuestro de las armas reglamentarias de los policías que participaron en el hecho y que se les practiquen estudios de dermotest para determinar cuál de ellos hizo los disparos.

El Nissan Tiida en el que se movían los agentes de la Brigada vil quedó sobre calle Iriarte, entre la avenida Vélez Sarsfield y Luzuriaga, junto al Parque Leonardo Pereyra, una zona concurrida por niños, donde hay calesita y juegos de plaza.

Este miércoles, tras conocerse el hecho por fuentes policiales, la primera información indicaba que a raíz del episodio dos policías resultaron heridos con politraumatismos leves al ser embestidos por los chicos cuando quisieron detenerlos porque supuestamente estaban armados.

En el auto de los chicos fue hallada una réplica de plástico de un arma, pero según la mamá del herido nunca pudo haber sido vista por la policía porque la hallaron en el baúl. "La encontraron recién a la noche, una réplica y en el baúl", dijo Cintia, al considerar que el arma fue "plantada".

En tanto, desde la Coordinadora contra la Represión Policial Institucional (Correpi) denunciaron que se trata de un nuevo caso de "gatillo fácil".

"Otra vez la misma historia. La policía de la Ciudad disparó contra unxs chicxs que volvían de jugar al fútbol en Barracas. Uno de ellos está gravemente herido en el Hospital Penna. No es un confuso episodio, es gatillo fácil", publicó el organismo en sus redes sociales.

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